Las 40 mejores canciones de Lady Gaga
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Las 40 mejores canciones de Lady Gaga (30-21)

Con motivo de la celebración del 40 cumpleaños de Lady Gaga, hemos preparado este Top 40 con las mejores canciones de toda su carrera.

En esta lista creada por nuestros redactores @serturjo y @franclecor, hacemos un viaje musical que va desde sus primeros grandes éxitos rompepistas, pasando por sus baladas más emocionantes, hasta llegar a su sonido más reciente.

Además de explicarte por qué cada tema es clave en su discografía, al final del ranking encontrarás una playlist con todas las canciones en Spotify y Apple Music para que puedas escucharlas. ¡Sube el volumen y disfruta de la Mother Monster!

30. 911

911 es una brillante y colorida exploración pop de la salud mental y la dependencia de la medicación antipsicótica, que combina un trasfondo profundamente emocional con un ritmo contagioso. Su espectacular videoclip, con una estética inspirada en la película El color de la granada (1969), añade capas de simbolismo y narrativa visual que profundizan la experiencia de la canción.

El productor BloodPop construyó el tema sobre un ritmo disco europeo tenso y robótico, mientras Gaga decidió grabar la voz de manera plana, monótona y casi sin emoción, con sutiles efectos de vocoder, reflejando auditivamente el aplanamiento de sentimientos y la rigidez mental que pueden generar las medicinas. Además, el intro previo de la canción es simplemente magistral, preparando al oyente y elevando aún más su impacto desde el primer segundo. En conjunto, 911 se ha convertido en una de las canciones más especiales y memorables de Chromatica.

29. Aura

La pista que arrancó la era ARTPOP de manera impredecible, desafiando a la audiencia a buscar a la mujer real detrás de los disfraces. Asustó a algunos, pero enamoró a los fans más vanguardistas. La artista, cansada de esperar a que Interscope diera luz verde al lanzamiento de la canción, decidió filtrarla en la red de manera anónima. Con ese movimiento intentó también presionar a la discográfica para convertirla en single del disco. No pudo ser, pero el resto es historia.

A nivel musical, la base instrumental fue una colaboración con el dúo de trance psicodélico Infected Mushroom y Zedd. Es probablemente la producción más esquizofrénica de Gaga: inicia con guitarras del Medio Oriente con filtros de baja fidelidad (lo-fi), cortes bruscos de silencio absoluto y ráfagas de sintetizadores electrónicos pesados. 

28. How Bad Do U Want Me

Cuando pensamos que Mayhem sería un disco de sonidos agresivos y producción industrial a juzgar por sus primeros adelantos, la realidad nos descubrió un LP de gran riqueza musical con una variedad de géneros más generosa de lo que podíamos imaginar. Prueba de ello es How Bad Do U Want Me, la cual nos lleva en sus arreglos y sintetizadores directamente a la música de Taylor Swift. La asociación no es accidental y en redes sociales los fans soñaban con una colaboración entre las dos artistas para un tema que a la intérprete de Blank Space le sentaría como anillo al dedo.

Andrew Watt y Cirkut firman como productores de la pista. Gaga alterna entre susurros provocativos en los versos y un estribillo enérgico que en directo ya se ha convertido en un himno reciente dentro del contexto de su gira Mayhem Ball Tour.

27. Replay

Una genialidad de la pista de baile donde la euforia choca frontalmente con el trauma. Canta sobre las secuelas del trastorno de estrés postraumático a través de unos versos de gran dureza que contrastan con la melodía «The scars on my mind are on replay, the monster inside you is torturing me».

Producida por BURNS, el esqueleto completo de la canción no se sostiene sobre sintetizadores creados desde cero, sino sobre un brillante sample recortado del tema disco de 1979 It’s My House de Diana Ross. BURNS manipuló los violines de Ross para que sonaran urgentes y fantasmales, unificando la música disco clásica con la temática lírica del «bucle mental» del trauma. El título de la canción traslada perfectamente lo que causa en nosotros: que volvamos a reproducirla en bucle. 

26. The Cure

Lanzada por sorpresa durante su actuación en Coachella, se convirtió en un refugio cálido y reconfortante para sus fans. En ella, Gaga ofrece su amor incondicional como antídoto a la tristeza y el estrés del mundo moderno.

La producción corre a cargo de Detroit City y DJ White Shadow, representando un giro de 180 grados respecto al sonido orgánico del disco Joanne. Se construyó sobre una suave base de tropical house y R&B contemporáneo que nos descubre una nueva faceta de la artista. Quién sabe lo que hubiera sido su siguiente trabajo si, en lugar de apostar por el paisaje sonoro de Chromatica, se hubiera inclinado por algo parecido a lo que encontramos en The Cure. Una canción elegante que ha quedado relegada injustamente a la condición de rareza en su discografía.

25. So Happy I Could Die

En su particular exploración a los miedos y demonios de la artista en The Fame Monster, esta canción trata sobre la compleja relación que Gaga tiene con el alcohol y su temor a ir demasiado lejos. La ambigüedad de la letra, sin embargo, permite todo tipo de interpretaciones. Líneas como: «The way she moves, the way she walks
I touch myself, can’t get enough» toman un doble sentido. Según explicó en una entrevista, el tocarse a sí misma hace alusión a cuando se emborrachaba tanto que se tomaba el pulso para asegurarse de que seguía viva. Pero, por supuesto, también tiene la insinuación de la masturbación.

A diferencia de los punzantes ritmos de RedOne en el resto del disco, en esta producción se basa en un ambiente etéreo casi de trip-hop. La voz de Gaga fue procesada con toneladas de reverberación (reverb) y eco, mientras los sintetizadores suaves ondulan en el fondo, creando un efecto sonoro que simula a la perfección la sensación de estar ebria en una fiesta.

24. Telephone (feat. Beyoncé)

El evento que sacudió la cultura pop para siempre. Dos divas como Lady Gaga y Beyoncé reunidas en una canción mordaz y brillante sobre no ser molestada en el club. En un futuro su videoclip será estudiado como ejemplo de pieza audiovisual icónica y plagada de referencias. El cierre con ese enigmático «Continuará» sigue siendo la gran cuenta pendiente de la cantante con una hipotética tercera parte de la historia que comenzó con Paparazzi que en algún momento esperamos poder ver.

Curiosamente, el productor Rodney Jerkins (Darkchild) creó originalmente esta canción para el álbum Circus de Britney Spears. Cuando Britney la rechazó, Gaga (que la había co-escrito) la recuperó y modificó drásticamente la producción, acelerando los BPM y añadiendo efectos hiperactivos de timbres de teléfono, creando una pared de sonido frenética perfecta para acomodar el trepidante verso de Beyoncé.

23. Yoü and I

La balada más especial de la artista durante su época de Born This Way. Lady Gaga canta acerca de volver a Nebraska para reconquistar a un antiguo amor. Tiene un alma rockera inconfundible que se desmarcó de todos los ritmos electrónicos de la época. Alberga, además, un significado especial para la neoyorquina, pues durante el rodaje del videoclip conoció al que sería su novio durante cinco años, el actor Taylor Kinney. No sabemos si pudo influir, pero Gaga siempre ha considerado esta canción como una de sus favoritas de toda su carrera.

Detrás hay nombres de prestigio. Fue producida por la leyenda del rock Robert John «Mutt» Lange (productor icónico de Shania Twain y AC/DC). El as en la manga de esta pista es que las guitarras eléctricas son tocadas por el legendario Brian May de Queen. Además, el característico golpe de batería en el estribillo interpola intencionadamente el ritmo histórico de We Will Rock You, enlazando el pop moderno con la realeza del rock.

22. Die With A Smile (junto a Bruno Mars)

Pocas veces ocurre en la historia de la música, pero cuando lo tienes se sabe. Die With a Smile es de esas canciones que desde la primera escucha tienen madera de clásico. Recuerda al pasado, pero al mismo tiempo se siente un soplo de aire fresco en las listas de éxitos actuales. Este magistral dueto con Bruno Mars llegó de la nada, lo que muchos interpretaron como una canción vinculada a Harlequin o, tal vez, al entonces enigmático futuro álbum de Bruno Mars. Por sonido era coherente, pero tiempo después descubrimos que formaría parte de Mayhem, quizás como estrategia comercial para arañar reproducciones.

Sea de una forma u otra, el tema ha sido un fenómeno global imbatible permaneciendo durante más de 200 días en el número 1 de Spotify Global. Un hit que transmite nostalgia y romanticismo gracias a unos arreglos revestidos de instrumentos grabados de manera analógica y el buen hacer de Bruno Mars y D’Mile (el cerebro tras Silk Sonic) en los mandos.

21. Disease

El agresivo sencillo principal de su era Mayhem que marcó su regreso a los sonidos industriales y oscuros. La canción explora el enfrentamiento crudo con sus propios demonios y la tortura interior, ofreciendo una visión actualizada de su sonido clásico. Gaga se reconcilia con su pasado y todo aquello que la llevó a la cima. Tras proyectos pasados en los que coqueteó con el country de Joanne o el eurodance de Chromatica, la artista se mira en el espejo para protagonizar uno de los mejores ‘comeback’ de la historia reciente. 

Quienes se enamoraron de la artista con The Fame Monster y Born This Way volvieron a mirar con buenos ojos su regreso, con un tema tan personal y abrasivo que solo podía firmarlo ella. Producida por un equipo estelar que incluyó a Gaga, Andrew Watt, Cirkut y Gesaffelstein (con coescritura de Polansky), el enfoque fue recuperar el «dark pop», pero con maquinaria moderna. Su voz suena desatada, rabiosa, recuperando la teatralidad y dramatismo de sus primeros discos.

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