La artista británica Charli XCX ha publicado por sorpresa Wink, Wink, un nuevo adelanto de su próximo álbum Music, Fashion, Film que continúa la línea de su etapa más reciente. El tema llega acompañado de un videoclip donde saca su faceta más sensual.
Charli XCX prepara su regreso a la escena musical con el lanzamiento del tercer single de su nuevo álbum, Music, Fashion, Film. Tras la carta de presentación que supuso Rock Music y posteriormente SS26, la artista ha publicado por sorpresa Wink, Wink, acompañado de un videoclip cargado de ironía y sensualidad. En sus versos incluye referencias a la era Brat (“I’m not a bad girl anymore, I promise”), alejándose en apariencia de la imagen fiestera y provocadora que muchos fans asocian a esa etapa, aunque el propio tema sugiere que ese cambio es, en parte, una construcción más dentro de su discurso artístico.
La canción dura apenas dos minutos y está producida por dos de sus colaboradores habituales, A. G. Cook y Finn Keane. Su sonido combina guitarras con una producción de corte lo-fi que remite en algunos momentos a True Romance, el primer álbum de Charli XCX. Sin embargo, el acabado es más pulido y apunta a una evolución sonora que se distancia tanto de Brat como de su trabajo vinculado a Cumbres borrascosas, apostando por composiciones más luminosas y con influencias de bandas como The Strokes.
Un videoclip cargado de sátira y mordacidad
Las claves de Wink, Wink las encontramos en su letra y, especialmente, en la iconografía del videoclip dirigido por Aidan Zamiri, el joven cineasta responsable de otros logros recientes de la artista británica como la película The Moment o los videos de 360, Guess o Rock Music. Llama la atención precisamente lo colorido y saturado de sus imágenes en contraste con precisamente aquel tema rodado en blanco y negro. Charli juguetea con el objetivo de la cámara mostrándose sexy en situaciones de lo más variadas: tumbada en el campo, leyendo en un ebook, en un invernadero o fregando los platos.
En la letra aparecen referencias a etapas anteriores de su carrera, así como comentarios irónicos sobre la percepción pública de su imagen (“my friend Rostam told me I dressed like a slut, so now I shop at A.P.C.”). Charli responde con un tono satírico, jugando con la idea de que las personas cambian sin dejar de ser reconocibles. También reivindica su propia identidad a través de imágenes exageradas de su pasado, como la artista que “solía saltar en trampolines sin ropa interior” o que grita en su Porsche mientras conduce a toda velocidad. El videoclip refuerza esa contradicción al mostrar escenas que parecen desmentir lo que se canta, mientras la artista mantiene una actitud entre irónica y consciente de su propio personaje.
El lanzamiento de Music, Fashion, Film está previsto para el próximo 24 de julio y, a juzgar por los adelantos, Charli XCX parece seguir consolidando la idea de un proyecto en el que la imagen, el artificio y la identidad personal conviven de manera natural. La artista vuelve a situarse en ese espacio donde nunca queda del todo claro si está interpretando un personaje o simplemente amplificando partes de sí misma.

