Análisis de WOR$T GIRL IN AMERICA. Slayyyter evoluciona hacia un sonido más industrial en su álbum más ambicioso hasta la fecha. Un trabajo donde la cantante abraza el ruido y la distorsión para dinamitar los cánones del pop comercial.
Hubo un momento, allá por 2018, en que Catherine Slater era solo un secreto a voces en los rincones más oscuros de Twitter y Soundcloud. Era la chica que, desde su habitación en St. Louis, Missouri, revivía la estética trash de los años 2000 con un presupuesto de cero dólares y una ambición desmedida. Tras el éxito de su mixtape homónima y la consolidación de su estilo con STARFUCKER (2023), muchos se preguntaban qué pasaría cuando el dinero de una multinacional entrara en juego. ¿Se suavizarían sus aristas? ¿Se convertiría en una copia de las estrellas de radiofórmula?
La respuesta es WOR$T GIRL IN AMERICA, y es un «no» rotundo. De hecho, este disco es su trabajo más abrasivo, oscuro y, paradójicamente, el más honesto hasta la fecha. Si STARFUCKER era el sueño de Hollywood visto a través de una lente de purpurina, este nuevo álbum representa el exceso que conlleva: el rímel corrido, el barullo de voces a nuestro paso y el regreso a casa con las rodillas raspadas tras darlo todo.
Lo primero que golpea al oyente en WOR$T GIRL IN AMERICA es la producción. Slayyyter ha abandonado casi por completo los lugares comunes del pop de sus anteriores trabajos y, en su lugar, nos entrega un sonido más caótico, destructivo y agresivo. Pocos álbumes se han lanzado este año con una secuencia inicial tan potente que apenas deja tiempo para respirar.
Las cinco primeras canciones coinciden con los singles promocionales y tiene todo el sentido del mundo. El disco abre con DANCE… y ya nos predispone ante una experiencia que tiende a los extremos. La artista ha compartido que compuso estas canciones con la idea en mente de que fuera su último proyecto antes de retirarse tras años luchando por ocupar un lugar en la complicada industria musical. Y paradójicamente es la falta de complejos lo que hace que Slayyyter haya logrado, por fin, el merecido reconocimiento que tanto ha perseguido.
El bajo distorsionado y sucio de CANNIBALISM! nos introduce a una de las piezas claves de WOR$T GIRL… Es una declaración de principios: ella sabe que el público la consume como un producto y ha decidido darles algo que sea difícil de digerir. Aunque la canción se plantea desde el punto de vista de una relación sentimental dominada por el deseo y la obsesión, también es una metáfora sobre sentirse consumida por las partes oscuras de una misma «Tell you I’m needing it, if I don’t have you, I’ll die«. Por suerte, el álbum está plagado de letras sugerentes sobre las vulnerabilidades a las que se enfrenta mientras nos hace vibrar en la pista de baile.
Uno de los pilares narrativos de este disco es, de hecho, el origen de la artista. A menudo, las estrellas del pop intentan borrar su pasado una vez que llegan a las colinas de Los Ángeles, pero Slayyyter se aferra a él como a un escudo. En $T. LOSER Slater reflexiona sobre su identidad como una chica del Midwest que nunca encajó del todo. Esta temática se expande en BEAT UP CHANEL$, un corte de tecno agresivo donde critica el consumismo vacuo mientras admite estar atrapada en él. Es cínico, es ruidoso y es profundamente bailable. La canción funciona como un símbolo de su propia carrera: persigue la fama, pero sabe que es sucia y degradante.
Donde WOR$T GIRL IN AMERICA realmente eleva el listón es en sus momentos de introspección. No son baladas tradicionales, sino paisajes sonoros que revelan las grietas de su armadura. En WHAT IS IT LIKE, TO BE LIKED? Slater cuestiona la validación digital y la soledad que viene con la construcción de un personaje público, mientras que en UNKNOWN LOVERZ se abre en canal sobre una pareja de la que no recibe afecto por más que ella lo dé todo. Es en esta emotividad donde Slayyyter se abre camino sin renunciar a la fuerza de las instrumentales dejándonos una de sus mejores canciones, GAS STATION, en la que narra la relación disfuncional con su padre, quien la abandonó en un área de descanso.
En un panorama pop donde la tendencia actual es el minimalismo o el conformismo de las listas de éxito, Slayyyter ha decidido entrar en la habitación con un lanzallamas. WOR$T GIRL IN AMERICA es un recordatorio de que el pop puede y debe ser peligroso, ruidoso y un poco sucio. De hecho, su único punto negativo es que en torno a la mitad puede llegar a fatigar su exceso de energía. No da tregua en ningún momento y, quizás por eso, peca de agotamiento cerca del final.
Pese a todo, Catherine Slater ha demostrado que está al nivel de artistas como Addison Rae o Zara Larsson y que el ambiente fiestero puede ser el escenario idóneo para abordar cualquier mensaje por crudo o desgarrador que resulte. Solo el tiempo hará que recordemos este álbum como lo que es, el hijo bastardo de BRAT o, dicho de otra forma, el triunfo de la electrónica más rompedora en la música pop.
8,5
Las mejores canciones:
🥇 GAS STATION
🥈 BEAT UP CHANEL$
🥉 DANCE…

